Son muchos los retos que se deben atender en la actual coyuntura:

Prestar ayuda efectiva a las personas vulnerables, a quienes se han quedado sin empleo y, por ende, sin ingreso. Superar las dificultades en materia de conectividad y equipos para que lo niños y niñas de nuestra ciudad puedan acceder a sus clases virtuales; así como infraestructura, reactivación económica, aumento de casos y ocupación de camas UCI y así podemos seguir nombrando.

No obstante, hay un tema que cada vez cobra más relevancia; no porque en el pasado no la haya tenido, sino por lo complicado que ha resultado ser su manejo en estos 4 meses de aislamiento; este tema es la seguridad; siempre entre los tres primeros asuntos que más preocupan a la ciudadanía, cuando de estudios de opinión o encuestas se trata. Pero, a pesar de su importancia en la cotidianidad de las personas, lastimosamente es el tema más rezagados y menos atendido por la administración municipal ¿por qué?

Primero, como ciudadanos no tenemos el acceso a los datos recientes sobre los hechos delictivos. Los pocos existentes de acceso público se encuentran desactualizados y las autoridades que manejan estas cifras, son muy cautelosas con su difusión. Pues podría significar percepciones negativas, como efectivamente está ocurriendo. Es decir, no contamos con sistemas de información que nos permitan hacer seguimiento, por lo menos a los ciudadanos, sobre donde ocurren lo hechos delictivos. Gran problema la hora de querer tomar decisiones. Pues en la actualidad sin información es difícil acertar en la formulación de planes, programas y políticas; dirigidos a atender las problemáticas que se presentan y hacer seguimiento al trabajo de las autoridades.

Segundo, los tiempos de respuesta ante las emergencias son inauditos, casi 1 hora para lograr atender emergencias; que como bien lo dice su nombre, no dan espera.

Tercero, las zonas que producto de los contantes toques de queda y el cierre de muchos negocios han quedado vacías;no cuentan con personal de Policía que brinde seguridad a los vecinos que llegan de trabajar. Además debe tomar corredores oscuros, solos y sin ningún tipo de presencia de autoridad. Las zonas de más tránsito son por lo tanto apetecidas por los delincuentes (Un hecho que no es nada nuevo).

Cuarto, hablamos sobre el pie de fuerza, en especial en la comuna 6; pues apenas existen 30 policías para casi 80 mil habitantes en la comuna 6 y el corregimiento 1. Esto genera dos situaciones: por un lado, los policías deben atender zonas geográficas muy extensas, lo cual dificultad la atención de emergencias. Y por el otro, que, de estos 30 policías, se deben dividir en varios turnos lo que baja aún más la cifra de personal disponible; varios son heridos lo que obliga a tener que dejarlos fuera de servicio temporalmente o piden traslados, cuyos remplazos, tardan en ser asignados.  La ONU, coincide en que la tasa optima de policías por cada 100.000 habitantes debería ser de 300. Lo cual, indica que tenemos un preocupante déficit en cuanto a pie de fuerza se trata.

Quinto, Muchas de las cámaras que sea han instalado por parte de las administraciones pasadas se encuentran sin estar operativas; principalmente por descuido o falta de mantenimiento y otras que no se encuentra conectadas al centro de monitoreo de la Policía. En su mayoría las existentes son de propiedad de negocios o viviendas.

Sexto, Aumento de las zonas vedadas para la autoridades y espacios oscuros donde la delincuencia y la inseguridad anda a sus anchas.

Es claro que necesitamos una política clara en materia de seguridad y convivencia ciudadana en nuestro municipio; una política que permita proyectar acciones por lo menos en los próximos 10 años y propicie la articulación de diversos actores: 

La Policía Nacional, la Secretarias de Gobierno del Departamento y el municipio;y  las Secretarias de Integración Social con el ánimo de prevenir delitos, y la ciudadanía que más que cualquier otro; día a día tiene que sufrir las consecuencias de ausencia de voluntad política para resolver sus problemas.

En ese sentido, podemos aseverar que necesitamos:

  • Georreferenciar los hechos delictivos para hacer más eficiente la distribución del poco personal existente.
  • Garantizar y facilitar el acceso a la justica para denunciar y judicializar a los delincuentes.
  • Aumentar el pie de fuerza, que, en la actualidad, es crítico.
  • Fortalecer los tiempos de respuesta y las capacidades operativas.
  • Reestructurar el sistema de cuadrantes hoy existente, permitiendo la inter operabilidad entre las diferentes comunas y reducir las áreas geográficas por cubrir.
  • Colaborar en la desarticulación de bandas de neo-paramilitares y grupos delictivos organizadas (GDO) que operan en el municipio.
  • Mejorar la información y el control social a las actividades de las autoridades en materia de atención de delitos; por medio de un observatorio de seguridad y convivencia ciudadana.
  • Avanzar hacia un enfoque de seguridad que permita prevenir los delitos, fortalecer la inversión social, y eliminar las arbitrariedades y violaciones a los DD.HH
  • En últimas, diseñar e implementar la política de seguridad y convivencia ciudadana; que permita agenciar actores y recursos por lo menos en los próximos 10 años.

Son hechos y propuesta que escapan de la simpleza con la que el actual Alcalde, Secretario de Gobierno y Comandante de Policía, entienden la seguridad. Esta visión requiere compromiso y voluntad; esfuerzos y gestión, para nada más y nada menos; que contribuir a la mejora de la condición de la persona que habitan nuestras comunas y nuestro municipio.

Si no atendemos estas realidades en la dimensión que merece, por mucho tiempo más tendremos que preguntarnos…

 ¿Quién nos cuida?

Por: Cristian Rodríguez.
El texto anterior hace parte de la sección de opinión. No compromete a Diario de Cundinamarca ni a su línea editorial.

2 thoughts on “¿Quién nos cuida?”
  1. Muy bien cristian felicitaciones por ese gran compromiso y entrega para ayudar a la poblacion soachuna. Eso es lo que nececitamos. Apoyo por parte de los gobernantes del municipio para que esto cambié savemos todas las nececidades qué tenemos y unos pocos son. Los que se benefician. Nececitamos oportunidades para nuestros jovenes. Ya que si no hay trabajo y oportunidades para que estudien muchos se pierden en las drogas y se vuelven delincuentes . esa es i opinion gracias

  2. Buenos días Cristian!
    Excelente la descripción que hace con respecto a la problemática de la comuna. Tengo entendido ( falta confirmar) que el contrato del colegio Soacha para Vivir Mejor termina en diciembre.
    Sería muy beneficioso para la comuna No 6 que fuera reasignado como plantel educativo oficial sin convenio al la I. E. E. Santos. La Sede Principal no puede ser intervenida porque está cerca al río; la curaduría y el medio ambiente no permite construcciones de instituciones educativas cerca ( mínimo debe tener de distancia 50 metros).

    Beneficios:
    1. Cuenta con estructura nueva.
    2. Comedor moderno ( tengo entendido no utilizan)
    3. Espacio para prácticas deportivas, formaciones y otros.
    Problemática:
    1. Cuando aprobaron jornada única para la I.E.E.S. El ministerio se comprometió a darnos una estructura nueva. No han cumplido.
    2. Giraron un dinero para la construcción , pero la norma no lo permitió.

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