Se trata de Wilson Ramirez, quien sufrió un ataque en su vivienda, ubicada en la ciudad del Dios Varón. El hecho también fue denunciado por La Fuerza Alternativa y Revolucionaria del Común (FARC).

El pasado 22 de mayo, sobre las 9:30 p.m. Según lo afirmó el señor Ramirez “Estábamos en casa viendo televisión y de repente empezamos a escuchar el ataque con arma de fuego. La policía llegó a tomar evidencias y se marcharon. Pero sobre la media noche volvimos a escuchar disparos en inmediaciones de la vivienda”. Tanto así, que según lo indicó el afectado “El CTI estuvo sobre las 3:00 a.m recolectando evidencia” .

El excombatiente no había recibido amenazas de forma directa. Pero según lo dicho por la comisión de Derechos Humanos de FARC, “Wilson estaba llevando adelantando su reincorporación junto con su familia en Algeciras, Huila. Sin embargo a finales del mes de febrero se agudizaron los hostigamientos a personas en proceso de incorporación en la región”.

Motivo por el cual “Se ocasionó el desplazamiento forzado de nuestros excombatientes a otros municipios. En este caso, Soacha”. De igual manera, no hubo heridos en el ataque presentado en la noche del 22 de mayo.

Como medida de precaución, la comisión de derechos humanos del partido le confirmo a Diario de Cundinamarca que “Se realizó la denuncia pública. Ya tiene conocimiento la Defensoría del pueblo de Cundinamarca y la II Misión de verificación de la ONU. También la Fiscalía para que se haga la investigación y el proceso de protección a Wilson y su familia”.

Además, también manifestaron que “Tanto en Soacha como en otros municipios de Cundinamarca donde FARC tiene presencia se han presentado casos de hostigamiento y saboteo. Hacia militantes reincorporados del partido”, denunciaron.

Finalmente, el partido FARC hizo una serie de peticiones al gobierno nacional y municipal:

  1. Garantías para la vida, la integridad y el buen vivir tanto de los excombatientes en proceso de reincorporación y los militantes de FARC. Así como para los líderes sociales y defensores de derechos humanos y toda la comunidad en general del departamento de Cundinamarca.
  2. Se evalúe el papel que cumple la fuerza pública en los sectores donde se han presentado los hechos de violación a los derechos humanos. Además de , su compromiso con las garantías de seguridad y responsabilidad por acción u omisión en los hechos.
  3. Un pronunciamiento oficial tanto de las administraciones locales, departamentales y nacionales rechazando la persecución y pretensiones de aniquilamiento y persecución de excombatientes y militantes en Cundinamarca.
  4. A las autoridades competentes se informe sobre los avances en el reporte e investigación. Sobre las constantes amenazas y constante estigmatización hacia los miembros del partido FARC. Además de las acciones tendientes a mitigar esta constante violación a los derechos humanos.

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